BARAHONA: Residentes, deportistas y ciudadanos que transitan por la Avenida Dr. Antonio Méndez han realizado un urgente llamado a la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur). Este importante acceso se encuentra en estado de abandono y total oscuridad desde hace más de un mes, lo cual ha generado preocupación en la comunidad.
La insuficiencia de alumbrado público ha transformado la avenida en una «boca de lobo», un escenario propicio para que desaprensivos cometan robos a cualquier hora de la noche. Este peligro se agrava con la presencia constante de carreras clandestinas de motocicletas, que no solo perturban la tranquilidad, sino que también ponen en riesgo la vida de los peatones.
“Ya no podemos salir a ejercitarnos en paz. Esta avenida siempre ha sido el pulmón de muchos barahoneros que buscan salud, pero ahora da miedo caminar por aquí”, expresó un residente afectado. La falta de iluminación ha transformado este espacio, antes seguro, en un lugar de temor.
Los habitantes de la zona han señalado que la oscuridad ofrece una ventaja a los delincuentes, dejando vulnerables a hombres, mujeres y jóvenes que tradicionalmente utilizan la ruta para caminar o correr.
Ante la alarmante situación, la comunidad demanda la intervención inmediata de Edesur, así como de las autoridades gubernamentales y municipales de Barahona y Villa Central, con el fin de reparar y sustituir las luminarias dañadas.
Adicionalmente, se hace un llamado a la Policía Nacional para que intensifique el patrullaje en la área y detenga las peligrosas carreras de motocicletas, evitando así posibles tragedias.
