
«Porque por fe andamos, no por vista.» (2 Corintios 5:7)
«Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.» (Mateo 21:22)
En 2 Corintios 5:7, Pablo nos recuerda que la vida cristiana se vive a través de la fe y no simplemente por lo que vemos con nuestros ojos físicos. Este pasaje nos invita a profundizar en la naturaleza de nuestra confianza en Dios, que es más sólida que cualquier evidencia visible. La fe implica un acto de entrega y confianza, incluso en momentos de incertidumbre y desafío. Por otro lado, Mateo 21:22 complementa esta idea, enfatizando la relación entre la fe y la oración; al pedir con convicción, conectamos nuestra fe a las promesas divinas, lo que abre la puerta a recibir lo que Dios tiene preparado para nosotros.
Hoy, te animo a reflexionar sobre áreas en tu vida donde la vista puede estar nublando tu fe. Considera las promesas que Dios te ha hecho y ponlas en oración, manteniendo la creencia firme en que recibirás lo que pides si está alineado con Su voluntad. A veces, dar el primer paso hacia lo desconocido puede ser aterrador, pero recuerda que Dios está contigo, guiando cada paso. La fe activa nuestra conexión a lo divino y nos ayuda a ver más allá de las limitaciones momentáneas; así que, ardientemente, sigue pidiendo y creyendo, pues lo que parece imposible para nosotros es posible para Dios.
Que esta palabra sea de bendición para tu vida. Amén.