Durante una llamada al programa Acción Mañanera de Palma 90.7 FM, Féliz hizo un llamado urgente a las autoridades, recordando que desde mayo advirtió sobre la necesidad de implementar medidas preventivas en vista de un incremento previsto en la llegada de algas este año.
Aunque algunas personas han asociado la presencia de las algas con problemas cardiovasculares, Féliz aclaró que estas no causan directamente enfermedades cardÃacas, pero pueden agravar las condiciones preexistentes en pacientes con problemas cardÃacos.
El especialista destacó que los efectos del sargazo en la salud humana se presentan principalmente en tres áreas: respiratoria, dermatológica y gastrointestinal.
En el ámbito respiratorio, las emisiones de gases generadas por la descomposición de las algas pueden causar irritación en las vÃas respiratorias, tos y dificultad para respirar, sobre todo en personas asmáticas o con enfermedades pulmonares crónicas.
Además, se señaló que la exposición prolongada a estas algas puede provocar irritación en la piel y los ojos, afectando tanto a residentes como a visitantes de la zona.
Sin embargo, los efectos gastrointestinales son considerados una de las principales preocupaciones. Se han reportado sÃntomas como náuseas, vómitos y posibles cuadros de intoxicación relacionados con los gases emitidos durante la descomposición de las algas. También se han registrado sÃntomas neurológicos, como cefaleas.
Féliz informó que en un centro de salud privado de Barahona se ha evidenciado un aumento inusual de pacientes con dificultades respiratorias. Entre el 31 de mayo y el 6 de junio, se notificaron nueve casos de dificultad respiratoria, un número que supera considerablemente el promedio semanal habitual.
«En un centro privado, generalmente no se registran más de dos casos semanales de este tipo. Un aumento de tal magnitud requiere atención a los factores ambientales en la zona», comentó.
El epidemiólogo sugirió que la situación podrÃa estar relacionada no solo con la presencia del sargazo, sino también con la contaminación por partÃculas de polvo provenientes de actividades vinculadas a la construcción.
Féliz lamentó la falta de una participación activa de las autoridades sanitarias en el debate público sobre este problema, como la reciente reunión en el Ayuntamiento de Barahona.
Recordó que, según la Ley General de Salud, la Dirección Provincial de Salud y el Ministerio de Salud Pública tienen la responsabilidad de intervenir ante factores ambientales que amenacen la salud colectiva.
Finalmente, hizo un llamado a la seccional del Colegio Médico Dominicano y a la Sociedad de NeumologÃa para que se pronuncien en relación con la afectación a la salud por las algas marinas y el polvo de los materiales que se exportan localmente, en el contexto del incremento de pacientes con afecciones respiratorias.
