VERÓN. A pesar de las señales visibles que prohíben el tránsito de vehículos pesados, camiones de gran tamaño siguen circulando por el elevado del Cruce de los Manantiales. Esta situación representa una violación clara de las normativas establecidas para garantizar la seguridad vial y la integridad de la infraestructura.
Esta práctica no solo incumple la normativa, sino que también genera una creciente preocupación entre los conductores y residentes locales, quienes están alarmados por el riesgo de accidentes en un lugar tan crucial.
El problema se agrava con el irrespeto de los límites de velocidad. Aunque la señal indica una velocidad máxima de 70 kilómetros por hora, muchos conductores superan esta cifra, poniendo en peligro a otros usuarios de la vía. Este exceso de velocidad suma un riesgo adicional que podría provocar eventos desafortunados.
La combinación de vehículos pesados circulando en exceso de velocidad contribuye al acelerado deterioro de la estructura del elevado. Esto aumenta significativamente la probabilidad de incidentes, especialmente durante las horas de mayor afluencia vehicular, que son críticas para la seguridad de todos.
