Big Papi: ¿El nuevo rey de los préstamos?

6ab1e2102a8c2.r_d.276-230-0.jpeg

En el béisbol dominicano, antes de que un prospecto firme con una organización de Grandes Ligas, hay una extensa cadena de personas que juegan un papel crucial en su desarrollo. Esto incluye no solo a familiares y entrenadores, sino también a buscadores de talento y representantes que negocian en torno al futuro de jóvenes que aún no han firmado su primer contrato profesional.

Este sistema fue objeto de una reciente investigación por parte de ProPublica, que examina cómo ciertos preparadores y prestamistas se benefician de los acuerdos de los prospectos. Tal investigación ha situado nuevamente a la industria dominicana bajo un intenso escrutinio.

La publicación describe un ámbito en el que algunos entrenadores obtienen préstamos para financiar sus operaciones y luego los saldan con los ingresos provenientes de los contratos de sus jugadores. Un caso destacado en el estudio es el del prospecto Belfi Rivera, cuyo contrato con Arizona ascendería a 1.8 millones de dólares, y se rastreó una parte de ese dinero hacia terceros.

En este contexto, el nombre de David Ortiz resuena debido a sus antiguas conexiones comerciales con Santo Caraballo, un prestamista relacionado con el ámbito de los preparadores dominicanos. Ortiz se ha visto obligado a aclarar su participación, negando que haya hecho préstamos directamente a los jugadores durante una entrevista en el Fiebruces Radio Show con el periodista Yancen Pujols.

“Yo en sí tenía una compañía de hacerle préstamos a los preparadores, nunca a jugadores. Tengo todos mis papeles relacionados con esto. Sin embargo, descubrí que mi socio realizaba otros negocios sin que yo lo supiera, lo cual fue la razón por la que decidí cerrar esa parte del negocio hace aproximadamente dos años”, explicó Ortiz.

El exjugador también enfatizó que esta decisión fue motivada por su descubrimiento de que su socio utilizaba su nombre en operaciones cuestionables. “Legalmente hice un seguimiento de esos negocios, pero no participé en nada que tuviera que ver con las transacciones de jugadores”, afirmó.

Relación con Santo Caraballo

Según la investigación de ProPublica, Ortiz y Caraballo tuvieron vínculos comerciales que los relacionaron con una empresa registrada en Florida. La publicación sugiere que la relación entre ambos podría generar un ambiente de confianza entre las familias de los prospectos. Sin embargo, Ortiz insiste en que las operaciones de su empresa eran legítimas y adecuadamente documentadas.

“Cuando haces un negocio con un preparador basado en el porcentaje que debe recibir del contrato del jugador, es esencial que los padres y familiares del jugador estén informados sobre ese contrato”, explicó Ortiz. A su juicio, el dinero prestado se recuperaba a partir del porcentaje que el preparador ganaba.

Además, Ortiz explico el mecanismo diciendo: “Nos asegurábamos de que el padre, la madre y el jugador supieran que, cuando se concretara el pago, el preparador debía pagarnos una cuota, completamente legal y con la intervención de abogados”.

Finalmente, Ortiz rechazó las implicaciones de que las actividades de Caraballo pudieran ser asociadas con él. “Mi socio tenía sus propios negocios, que son los que ProPublica menciona, y no tienen nada que ver conmigo”, sostuvo.

David Ortiz también reflexionó sobre cómo se ha percibido su inclusión en esta investigación. “A algunas personas les gusta el morbo. Si no se menciona que fui socio de esta persona, el reportaje no tendría nada de interés”, añadió.

Otras Inversiones de David Ortiz

David Ortiz, tras su retiro, ha diversificado su portafolio empresarial con proyectos de vinos a través de Arias Wine, ha lanzado líneas de cigarros como Big Papi by David Ortiz y The Slugger, y aventurándose en el mundo del ron con Ozama. Además, en 2022, incursionó en el mercado del cannabis mediante una alianza con Rev Brands, y su línea David Ortiz Collection le ha llevado a explorar el negocio de ropa. Recientemente, inauguró una tienda en Santo Domingo, que tuvo la visita destacada de Allen Iverson.

Controversia en el mercado del béisbol dominicano

  • La investigación de ProPublica expone la compleja red financiera detrás de los prospectos de béisbol en la República Dominicana.
  • David Ortiz niega su implicación en prácticas de préstamo directo a jugadores, defendiendo su actividad con preparadores.
  • El caso de Belfi Rivera ilustra cómo grandes contratos pueden estar conectados con préstamos y pagos a terceros.
  • Ortiz ha diversificado sus inversiones en sectores como vino, cigarros, ron y cannabis tras su retiro.

Copyright 2026 Site. All rights reserved powered by site.com