SANTIAGO.- En una emotiva ceremonia, el obispo Valentín Reynoso (Plinio) y Sonia Guzmán de Hernández, hija del fallecido Presidente Silvestre Antonio Guzmán Fernández, rindieron homenaje al legado de este destacado gobernante. Ambos valoraron su eterna entrega hacia el desarrollo del país, su respeto a la Constitución, y su inquebrantable lucha por la unidad del pueblo.
La ceremonia religiosa, celebrada en el Santuario Nuestra Señora de la Altagracia, no solo sirvió para recordar a un gran líder, sino que también conmemoró los 44 años de su muerte. Es crucial aclarar que el hecho ocurrió mientras Guzmán Fernández aún se desempeñaba como Presidente de la República, desmintiendo así la idea errónea de que fue un ex presidente.
Durante su homilía, Monseñor Reynoso destacó que Guzmán Fernández fue un hombre que laboró incesantemente por el bien de la nación. “Todos nosotros, incluyendo familiares y amigos, debemos recordar su gran entrega a la patria,” afirmó con convicción.
En una ceremonia anterior, Reynoso subrayó su compromiso con la unidad nacional, la promoción de las libertades públicas, y el establecimiento del imperio de la Ley, dejando un legado indiscutible de democracia.
“Vine a esta Eucaristía para orar por la memoria de todos los fallecidos, pero en especial, por el Presidente Antonio Guzmán Fernández. Siempre lo recordaremos por su obra de bien,” añadió el obispo, quien acompañó la ceremonia con el diácono Jhonny Díaz.
Por su parte, Sonia Guzmán de Hernández expresó que su padre siempre tomó decisiones basadas en el bienestar de su pueblo y no en intereses personales. “Rechazó la oferta para ser Presidente en medio de los acontecimientos de la guerra de Abril de 1965,” recordó, enfatizando su integridad.
Guzmán de Hernández también rememoró acciones significativas de su padre, como la liberación de presos políticos y el regreso de exiliados. “Carlos Guzmán trabajó arduamente para restablecer las libertades públicas, permitiendo así que cada persona pudiera expresarse libremente,” afirmó, añadiendo su compromiso por el desarrollo económico del país.
La reflexión sobre su legado incluyó la importancia de la unidad entre dominicanos y la humildad de su padre en su servicio a la patria. “Gracias a todos los presentes hoy, incluidos familiares, militares y amigos,” concluyó con agradecimientos Sonia, mientras el público expresaba su aprecio con cálidos aplausos.
Entre los asistentes se destacaron los hijos de Sonia, como el director del Instituto del Tabaco, Iván, así como sus hermanos Miguel, Carlos y Carolina. También hubo una representación notable de dirigentes del Partido Revolucionario Moderno (PRM), que se originó años después de la muerte de Guzmán, en el contexto del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), al cual Guzmán dedicó gran parte de su vida política.
Entre los antiguos aliados de Guzmán que estuvieron presentes se encontraban Bocho Núñez, Mario Cabrera, y Pedrito Rodríguez, todos testigos del legado que el presidente fallecido dejó en la historia de la República Dominicana.
