Punta Cana. Un día después de que un camión cargado de arena se volcara en el elevado del Bulevar Turístico Frank Rainieri, en las proximidades de Los Manantiales, las reacciones de la ciudadanía han convergido en un llamado a aumentar la fiscalización por parte de las autoridades. Este accidente pone de manifiesto un aparente incumplimiento de las restricciones existentes para el tránsito de vehículos pesados en esta infraestructura.
Muchos usuarios, a través de redes sociales, argumentan que este tipo de incidentes eran predecibles, dado que se habían realizado numerosas denuncias en los últimos meses sobre la circulación de camiones de gran tonelaje por esta vía. La preocupación de la comunidad resuena cada vez más, revelando un sentido urgente de inseguridad vial.



Uno de los señalamientos más comunes se dirige a la labor de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett). Numerosos lectores han cuestionado la escasa vigilancia en la zona y demandan una mayor presencia de agentes para hacer cumplir las restricciones vigentes.
«Ni un solo Amet por semanas, demasiado ocupados cobrando su propina en el semáforo de Verón/Coco Bongo», comentó un usuario, mientras otro pidió que se concentren en cumplir con su deber en vez de distraerse.
Varios ciudadanos argumentaron que el accidente era una «crónica de una muerte anunciada», recordando que medios locales y líderes de opinión habían advertido sobre el riesgo que representa permitir el paso de camiones por esa vía. Esto refuerza la necesidad de atender las quejas de la población.
Además, hay llamados a imponer sanciones más estrictas a los conductores que infringen las normas de tránsito. Las propuestas incluyen incautaciones de vehículos, suspensión de licencias de conducir, e incluso penas de prisión para quienes continúen violando las restricciones.
«Ahora deben incautar el camión y darle seis meses al chófer preso y cancelarle la licencia para hacer el ejemplo», indicó un usuario, mientras que otro expresó la esperanza de que se tomen medidas severas para asegurar el cumplimiento de las normas.
Otros proponen soluciones prácticas para evitar futuros incidentes. Algunas de ellas incluyen la instalación de barreras de altura para impedir el acceso de vehículos pesados al elevado y mantener un servicio de vigilancia constantemente.
Algunos residentes también aprovecharon la ocasión para denunciar otras problemáticas de seguridad vial, como el mal funcionamiento del semáforo hacia Verón, constantemente vandalizado.
Las críticas también se dirigieron a los choferes de vehículos pesados, coincidiendo en que muchos de ellos no respetan las normativas de tránsito ni las restricciones establecidas para el paso por esta vía elevada.
