Santiago de los Caballeros – La serenidad de un negocio familiar se convirtió en una tragedia la noche del martes, cuando Cheifry Escarramán Vargas, un joven de apenas 19 años, fue asesinado de un disparo mientras atendía el colmado de su padre, el Mini Market Los Mellos, ubicado en el sector Villa Olímpica de esta ciudad.
El occiso era hijo del comerciante Odulio Escarramán, de 52 años, y se encontraba realizando sus labores cuando dos individuos entraron en el establecimiento con intenciones delictivas. En cuestión de minutos, lo que comenzó como un asalto terminó en un forcejeo y un desenlace fatal.
De acuerdo con el relato del padre, él se encontraba en la parte trasera del negocio realizando inventario, mientras su hijo atendía a los clientes. “El hecho ocurrió alrededor de las 9:00 de la noche. Yo estaba atrás y mi hijo al frente cuando me gritó que habían llegado unos ladrones”, expresó el padre visiblemente afectado por la situación.
El enfrentamiento fatídico
Escarramán narró que los delincuentes se dividieron dentro del colmado para poder enfrentarlos por separado. “Eran dos. Uno vino hacia mí y el otro hacia mi hijo. El que vino donde mí no tenía arma de fuego y me agredió físicamente; logramos forcejear y lo tiré al suelo”, detalló.
Mientras se desarrollaba este forcejeo, el otro asaltante disparó contra Cheifry y luego ambos huyeron. Según el testimonio del comerciante, en medio del caos, uno de los asaltantes habría resultado herido por el disparo de su propio compañero. “Cuando el otro gritó, el que se iba regresó y comenzó a dispararnos”, indicó.
El legado de un joven ejemplar
Con la voz entrecortada, el padre describió a su hijo como un joven noble, trabajador y muy cercano a su familia. “Era un niño bueno, un muchacho de ensueño. Yo trabajé para él, me esforcé para darle lo mejor. Tengo más hijos, pero él era el que trabajaba conmigo”, afirmó entre lágrimas.
Cuestionamientos a la normativa de seguridad
A través de su dolor, Escarramán realizó un llamado de atención sobre la normativa que permite el uso de cascos protectores con visera durante la noche, argumentando que estos dificultan la identificación de los delincuentes. “Llegaron con cascos con vidrio. ¿Cómo se puede reconocer a alguien así? Esa ley no puede seguir vigente”, enfatizó.
Hasta el momento, las autoridades no han comunicado sobre detenciones relacionadas con este trágico evento. Mientras tanto, familiares, vecinos y allegados claman justicia por la muerte de Cheifry Escarramán Vargas, un joven al que describen como símbolo de esfuerzo y esperanza en su comunidad.
